Snacks de movimiento: pequeños gestos, grandes cambios
Ahora que ya sabes lo esencial que es la movilidad, hablemos de algo sencillo pero poderoso: los snacks de movimiento.
Vivimos en una sociedad que nos mantiene horas sentados, encorvados,
rígidos. Esto genera desequilibrios en nuestro cuerpo. Por eso, te invito a
moverte todo lo que puedas durante el día.
Haz pausas. Levántate. Estira. Mientras escribo esto, ¡espera un momento que me muevo! Listo. Acabo de activar mis gemelos y el sóleo para poder hacer una sentadilla profunda más cómoda, y unas flexiones para despertar el cuerpo.
Te aseguro que lo he hecho. Y me ha llevado solo un minuto. Ese minuto, repetido varias veces al día, suma. Y mucho. No te estoy diciendo que te muevas como un loco, sino que desarrolles conciencia corporal. Cuanto más te mueves, más quiere tu cuerpo seguir moviéndose.
Pero, cuidado: como todo en la vida, esto también necesita equilibrio.
Escúchate. No te obsesiones. Tú eres tu propio entrenador y sabes hasta
dónde puedes llegar.
El movimiento constante no es agotador, es vital. Es un acto de presencia, de amor propio, y de responsabilidad con tu templo.
Y con esto cierro… o más bien, abro la puerta a otro tema que da para mucho: la mente y las emociones.
Un fuerte abrazo de Luz, Amor y Poder.